Solo las puntitas joven!

No entiendo como mucha gente dice que no le alcanza el día, que no les da tiempo hacer todos sus pendientes, a menos que tengan una agenda como la de Peña y ni aún así porque todo el día de ese señor esta programadito. Todos tenemos 24 horas al día, el secreto está en como las usamos, a muchos les hace falta leer un poco sobre administración del tiempo, existen herramientas para priorizar y distinguir entre una cosa urgente  y una importante.

El día de hoy tuve un día muy ajetreado, tenía que sacar varios pendientes que de no hacerlos hoy que es mi día libre, ya no pudiera haberlos hecho en la semana, algunas cosas necesarias antes de salir de viaje, porque no les había comentado, pero este año igual voy a darme una escapada pero ahora quiero compartirlo con ustedes de otra manera, que de alguna forma comparta mis experiencias con ustedes estimados lectores, esta ocasión estoy planeando en hacer una serie de artículos precisamente sobre el viaje e irlos posteando al final de día en este blog, aunque si de pronto "no me alcanza el tiempo" pues las subiré al terminar el viaje, también les platiqué en ocasiones anteriores que tengo la intención de hacer algún canal de YouTube y ésta puede ser la oportunidad, aunque aún no maduro la idea al cien. En lo que va de la semana me han preguntado si tengo perfil en Face de este blog, no había pensado que fuera necesario, pero es una buena idea, cada semana gracias a ustedes, se registran visitas nuevas, en promedio las visitas van de 150 por publicación, si, ya sé que son pocas pero no le he dado difusión -además que no todos comparten en sus muros-. 

Volviendo a la idea del tiempo y los pendientes, resulta que ayer andaba de pata de perro con unos amigos y me encontré con un modulo de AT&T -en Atlixco en la plaza del cine-, y decidí entrar porque me dijeron que tenía buenos planes para viajeros, así que entré y me dirigí a la única vendedora que estaba atendiendo, se me hizo raro que estuviera abierto en domingo, me acerqué y le hice algunas preguntas como: oiga ¿con un chip de esta compañía puedo acceder a datos, llamadas y mensajería en Estados Unidos? a lo que la señorita respondió: Sí!, e inmediatamente se puso a mirar su teléfono celular, entonces le pregunté: ¿Si sólo quiero el chip y no el equipo, se puede?, ella respondió: Sí!, y siguió atendiendo su celular, le hice otra pregunta para aclarar mis dudas: y si después ya no quiero el plan ¿lo puedo cancelar? y ¿que creen que me contestó? de nuevo fue un rotundo ¡Sí!, ya no sé si la señorita no conocía otra palabra, o si la capacitaron así para atender al cliente, si no quería vender, si porque era domingo y le tocó trabajar, o porque de plano estaba tan buena su platica en el cel que ya quería que me largara, ¡no lo sé! pero que mal servicio de esta chica, es ahí donde las empresas deben evaluar a su personal, el trato al cliente, sea quien sea, mientras se acerque a tu negocio a curiosear puede convertirse en tu más fiel comprador si lo tratas bien y lo ayudas a elegir lo que necesita o incluso si no lo necesita, si eres amable el cliente regresa! Esta señora no lo ha entendido muy bien, yo creo que es de esas  personas que andan buscando rogando a Dios no encontrar. 

El cuento no terminó ahí, pues hoy regresé a esa tienda para comprar mi chip, una vez que me informé directamente en su página web, tuve mejor suerte, me atendió otra señorita, que les aseguro de haber estado la del ¡Sí! no hubiera entrado, no fue así, esta vendedora muy amable desde recibirme con un "buenas tardes ¿en que le puedo ayudar?", -desde ahí cambia la cosa-, me explicó los beneficios, me dijo que forzosamente debí pagar lo de dos meses y después podía darme de baja, entre otras cosas, durante la espera -porque el sistema estaba lento- llegó bien apurada la vendedora del día de ayer, se instaló en su cabina y nuevamente se aferró al celular, en eso llegó una señora a pagar su factura pero no llevaba algún documento, a lo que la señora pidió se lo checara por internet, la vendedora le hizo caras y de muy mala gana accedió a buscar la información, luego se retiró la cliente, llegó una persona a la puerta del local, llamó a la vendedora grosera y se hablaron en secreto, para luego la vendedora decirle al jefe "voy a salir, ahorita regreso", se fue y a los 5 minutos volvió, para no hacérselas larga, le habían ido a cobrar la tanda. Eso es algo intolerable, como jefe la hubiera ya despedido. Pero en fin, terminé mi compra y me retiré con una muy mala imagen de esa vendedora.

En verdad que en la manera de tratar al cliente está la medida en que tus ventas crezcan o disminuyan, si no te gustan las ventas no te metas a eso, búscate un trabajo donde estés detrás de un escritorio sin contacto con el cliente externo, así no arriesgarás la estabilidad económica ni la reputación de la empresa, es un consejo para algunos ex alumnos que he encontrado ya en el área de ventas de cierta tienda, que de pronto en clase son bien opuestos y berrinchudos, que espero ahora que ya están afuera les caiga el veinte. 

Por otro lado quiero contarles también sobre quienes prestan un buen servicio y dan un trato muy bueno a sus clientes. He cambiado ya varias veces de peluquería porque es bien complicado que de pronto los o las estilistas o peluqueros entiendan como uno quiere su corte, cuando les he dicho que lo quiero corto, me lo dejan largo y cuando aplico lo típico de "solo las puntas" -un centímetro si acaso- ¡me han dejado pelón! Hoy no fue el caso, encontré un estudio o sala de belleza o como quieran llamarle -no distingo muy bien entre salón de belleza, peluquería y todas esas cosas-, donde el chico que me atendió fue muy amable y me sugería que hacer con mi corte, que si y que no podría intentar, el lugar es pequeño pero muy limpio, muy iluminado, cómodo y el mobiliario luce nuevo, se tomó el tiempo -cerca de una hora- cosa que en otros lugares llegas, te sientas y en 5 minutos ya estás -todo mal cortado y con suerte conservas tus orejas-, no me irritó la navaja ni me hizo cortes que luego parecen rasguños, fue una muy buena atención y el corte me gustó. Lo recomiendo ampliamente, el costo es equivalente a la calidad del trabajo, de pronto estamos acostumbrados a pagar 25 o 30 pesos por un corte donde te dejan todo irritado, lleno de pelitos en la cara y cuello, donde hay sillas rechinantes y ni siquiera te ponen gel porque no hay. Digo si buscamos cosas y servicios buenos, también debemos pagar lo justo por ello. Si gustan acudir a hacerse un corte -hombres y mujeres- el estudio se llama Sagitario y se encuentra en la calle Ocampo acá en Izúcar a unos metros del negocio de computadoras que está en la esquina con Guerrero, les dejo abajo una foto con los datos.

En fin, creo que voy a escribir sobre los lugares y negocios que visite para contarles como me fue, o al menos compartir sobre las experiencias de compra, que es lo que el cliente actual busca. Si quieren que evaluemos a otros establecimientos me lo dicen en los comentarios con gusto vamos y hacemos el mistery shopper.

Les agradezco por leerme y espero que compartan las publicaciones, que por cierto si entran desde su laptop o pc, ya le coloqué en la parte superior derecha las entradas populares de éste blog, para que se entretengan un rato leyendo.

Gracias y esperen los post del viaje de la siguiente semana, les daré consejos y tips. 

¡Saludos a todos!


Comentarios

  1. Por eso no dan ganas de regresar a un establecimiento donde la atencion es nefasta. Pero como aveces lo necesitas y no hay competencia en otro lado pues tienes que solapar su ineptitud.

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