El Truncador de Sueños

No lo había notado pero, esta vez si tardé en publicar. ¡Mil disculpas a mis 2 lectores!

Por si no lo habían notado, he cambiado la imagen del blog, para refrescarlo un poco, también he recibido críticas respecto a que las entradas son muy extensas, que debo hacerlas más reducidas, que las haga por entregas, es decir "parte 1", "parte 2", en fin, ahora sé que es verdad que a los mexicanos no nos agrada leer, si no podemos con 500 palabras en un post, mucho menos con 500 páginas de un libro. me voy a poner a publicar notas amarillas y chismes de la región para ganar seguidores.

No me excuso pero he tenido mucho trabajo y esa es una de las razones por las que no he escrito, la otra es porque la inspiración no había llegado (y no se ha presentado del todo pero tengo ya varias opiniones que expresar). Comenzamos...

Bien saben que me dedico a una labor más noble que rentable, me dedico a la docencia, sinceramente cuando era pequeño y me preguntaban que quería ser de grande, contesté mil cosas menos ser profesor y mucho menos de universidad, y heme aquí ya casi 7 años de estar frente a grupo -¡7 años! no lo había pensado pero ya me sentí viejo-, el punto es que llegué a esto por azares del destino, en la universidad nunca fue mi meta el trabajar para una gran corporación privada y demás, como lo hacían mis compañeros, no tenía una idea clara y es que nunca me ha gustado hacer planes a mediano, mucho menos largo plazo, es irónico pues como administrador la planeación es nuestro pan de cada día.

Hace unos días por cierto, se celebró el día del maestro, no se si es internacional o solo es en México, fue un día domingo, generalmente cuando cae entre semana recibe uno más felicitaciones por FB, me agradó que recibí mensajes de algunos alumnos y exalumnos que no esperaba se acordaran de mí, yo creo fue tal el trauma que les ocasioné que inmediatamente me les vine a la mente cuando escucharon día del maestro, creo que para ellos fue como "día del torturador", o "día del truncador de sueños", que es como el título que me he ganado en los últimos días, a estos estudiantes de ahora ya no los hacen como antes, ya ni aguantan nada, luego luego a quejarse, pero bueno les platico como está el asunto: parte de las muchas actividades por las que no tuve tiempo de escribir fue por cierre de cuatrimestre, ya se imaginarán aplicar finales, promediar, nivelaciones, extraordinarios, reportes, "exámenes profesionales" etc., etc., dentro de una de las asignaturas que impartí hubo alumnos que no alcanzaron la mínima aprobatoria por lo tanto procedió su nivelación, al no acreditarla, se les dio el beneficio de la duda llamado "extraordinario" del cual tampoco  obtuvieron el puntaje necesario, así que su opción era el recurso de la materia, digo, no es algo tan grave si aplicas la de "hay mas tiempo que vida". Lo interesante no había ocurrido hasta ese momento, si no que vino más adelante, el alumno pide una segunda oportunidad, algo como un superextra, se le concede y lamentablemente tampoco acredita, hasta ese punto ya no había nada que hacer, y las excusas y súplicas comenzaron, en verdad que cada fin de cuatro me vuelvo como un Santo, traigo filas de alumnos siguiendo donde quiera que voy, como en procesión, si la técnica no les funciona buscan otro caminito más fácil, suplicar, llorar incluso. Lo malo es que yo no tengo corazón, digo si tengo, pero no se me conmueve tan facilmente, no se por qué.

Para no hacer largo el cuento -y no trato de exponer a nadie, que quede claro-, es que me di cuenta de que estamos malbaratando la educación, de que es lamentable que ahora el alumno intente por todos los medios (inadecuados por supuesto) obtener un título, que a base de lloriqueos se autoengañe, porque eso es un engaño, sobre todo cuando se trata de adultos que tienen ya una familia, hijos a quienes les pretenden dar un ejemplo de superación personal estudiando una carrera universitaria, solo les están enseñando a conseguir las cosas de manera fácil, prácticamente rogando por una calificación que no se han ganado, y aún así tienen el descaro y desfachatez de que cuando terminan su carrera orgullosamente publiquen en sus redes sociales "¡por fin lo logré!",  "¡ya soy un licenciado/ingeniero!","¡Fue dificil pero lo logré!", ¿difícil? lo difícil fue conmover al maestro para que te pasara y no arruinara lo indicadores de deserción escolar, lo difícil fue copiar en los exámenes sin que te cacharan, lo difícil fue clocar trabajos finales donde ni el nombre del compañero cambiaban, eso fue lo "difícil", en verdad que como trabajador de la educación y consiente de la gran responsabilidad que tengo como formador de personas, de profesionales, me da mucho coraje e indignación, es deprimente que se jacten de tener un título profesional y decir que le han tapado la boca a quienes no creían en ellos, ¡por algo no creían en ellos! ¡Nos estamos llenando de pseudoprofesionistas!

Me han dicho que al "reprobarlos" les trunco sus sueños, ¿cuales sueños? si sueñan que con tener un título las puertas de las empresas se van a abrir de par en par para emplearlos o que con el título van a poner el negocio de sus vidas, ¡pues no! están muy equivocados, el título es un documento que sirve a las empresas para las auditorías de personal, si te contratan por tu talento el papelito viene siendo complemento, pero a falta de talento y habilidades el título se vuelve un lastre, un pesado compromiso, digo a mi me daría vergüenza ostentar y presumir un documento que me acredita como X o Y cuando no tengo no idea de lo que eso significa.

¡Coherencia señores! como lo he dicho muchas veces, no querramos que el gobierno cambie nuestra calidad de vida, que el gobierno o Dios venga a tomarnos del brazo y nos saque del hoyo, en gran parte depende de uno mismo, nos quejamos de la corrupción pero chantajeamos al maestro con sentimentalismos, nos quejamos de la delincuencia y estamos creando jóvenes sin valores. De verdad que es bien necesario hacer examen de conciencia y preguntarnos si lo que estamos haciendo realmente nos llena, si es correcto, porque igual y es un capricho, un sueño guajiro y nada más. Si como estudiante no tienes las competencias para cierta carrera pues simplemente no sirves para eso, busca otra profesión, pero no te empeñes en algo que no va a funcionar, imagina que es como una relación de pareja que te das cuenta que ya no va hacia ningún lugar, ¡que ya no te quieren! pero sigues ahí esperando que el otro u otra se quede contigo por lástima.

Sé que tampoco doy el cien por ciento de mí, sé que no sé todo, que me equivoco, que necesito aprender mucho más, y tal vez también deba hacer ese examen de conciencia y preguntarme si tiene caso esforzarme por querer hacer mejores personas, quizá también sea un sueño guajiro mío y deba hacer lo que otros compañeros hacen. Sin embargo lo que me anima es cuando me encuentro por la calle a exalumnos que trabajan, que tienen sus empresas, que están en el extranjero, me da muchísimo gusto verlos forjando su camino, su vida, en verdad eso es lo que me motiva a seguir donde estoy.

¡No me vean como un trunca sueños, señores!, véanme como un reto, sobrepásenme, los retos hay que superarlos no rodearlos. De verdad les digo que yo soy un tope muy pequeñito, ¡no se han topado con verdaderas paredes!

En fin, me despido porque ya escribí mucho y luego se me cansan. ¡Ah, y no estoy enojado! :)

Para los próximos post, tocaré temas poco más rosas, me llegó una sugerencia de una amable lectora, muy interesante, sobre relaciones a distancia, me parece bien tocar el tema para darle variedad al blog.

¡Mil gracias por leerme! y comenten, me encanta leer sus comentarios.

Fotografía propia. "¡No fue para aprobar!"






Comentarios

  1. Muy cierto lo que dice prof. Leo nos quejamos y no hacemos nada para salir de donde estamos, lo que escribe es muy interesante me gusto mucho felicidades prof.

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  2. ¡¡Me encanto su nota!! Definitivamente coincido con usted!! sin duda alguna fue bueno haberlo conocido como profesor porque es de aquellos que destacan por tener un juicio objetivo con los alumnos, lamentablemente no todos los catedráticos son como usted y por el título de su post creo que al final del día los truncadores de sueños son aquellos profes que por facilitarse el trabajo acreditan a alumnos que no lo merecen, de ese modo nosotros como alumnos nos engañamos creyendo que como "pasamos fácil la carrera" así de fácil sera triunfar fuera y esta demás decir que no será así.
    Pd: continué con ese profesionalismo porque son los profes como usted quienes realmente dejan buenas enseñanzas a los alumnos.

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  3. ojala y muchos maestros como usted piensen así la verdad ya hay mucha corrupción donde sea- ahorita en esta época que estamos lo único que interesa es el dinero. (no a todos)
    saludos Profesor

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  4. Gracias por sus comentarios! si les gustó compartan el blog! ;)

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