Como antes

Llevo dos días creyendo que es domingo, esto de estar de vacaciones y sobre todo con festividades uno pierde la noción de las horas, fechas y días, hasta creí que hoy terminaba el horario de invierno. 

Estos días los he pasado en mi pueblo natal, del cual tal vez no les he platicado a detalle, ni lo haré en esta ocasión porque para describir a mi pueblo necesito de más tiempo. 

Pasar Semana Santa en Tlapanalá me ha hecho recordar la manera en como la vivíamos hace ya varios años, no sé en qué momento, a partir de cuando o porqué se dejó de hacer lo que hasta hace poco más de una década se hacía, me refiero a la manera en como se celebraba la Semana Santa por todos los seguidores de la religión Católica. 

Recuerdo que cuando niño, me emocionaba mucho el asistir al "prendimiento", que se llevaba a cabo (si no mal recuerdo) el jueves Santo por la tarde noche iniciando en la Colonia de los Tepetates, era emocionante porque participaban muchos vecinos en el papel de los famosos Judíos, que igual y ni era el término correcto, pero eran estos personajes vestidos de romanos, con la cara cubierta con esta caretas típica medievales, portando espejos en sus ropas las cuales eran azules, verdes, amarillas, rojas, todas muy vistosas,  cargando sus machetes para hacerlos chocar durante la procesión después de aprehender a la imagen de Jesús, los Judíos mantenian ese misterio al no mostrar su rostro, provocando miedo a los pequeños y evocando un ambiente más dramático. 

Por otro lado estaban los Apóstoles, de igual forma que los Judíos eran hombres adultos -ahora son niños literalmente los que personifican a los apóstoles, lo que resta credibilidad a la representación-, era toda una alegoría el Jueves Santo, las túnicas de diversos colores, ceñidores, huaraches, todo una vestimenta muy cuidada de los apóstoles, en verdad inspiraba a uno como niño el algún día tener la oportunidad de ser Apóstol o Judío, sobre todo si era quien ayudaba al Cristo con la cruz en el Viacrusis del Viernes.

 Si bien como tal creo que no se ha considerado como una auténtica representación-porque a Jesucristo no lo llegó a personificar nadie, solo es la imagen- sí fue en su momento una tradición imperdible para muchos de los habitantes de Tlapanalá. A la fecha se ha perdido la tradición, se ha perdido mucho en el Pueblo, culturalmente hablando, ahora es más conocidos los eventos que se realizan en Tilapa por ejemplo.
 
El viernes Santo, el día del Viacrusis, de igual manera era todo un acto sorprendente, participaban si no mal recuerdo, los Judíos haciendo sonar nuevamente sus machetes contra el piso manteniendo el realismo y el ambiente lúgubre de la Procesión, al finalizar las 7 palabras eran incluso los propios Judíos quienes bajaban el cuerpo -es decir la imagen de Santo Entierro, que aún se conserva en la parroquia-. 

Para el Sábado de Gloria recuerdo las decenas de señoras que acudían con su olla o jarro de barro llenos de agua, adornados con flores de cacaloxuchit-, esto para tener la bendición del Señor Cura en la misa de Gloria. 

Durante el día en el Sábado de Gloria, la gente acudía, como hasta la fecha, al balneario de la comunidad -creo eso no ha cambiado para nada-, en lo que respecta a mí, solo una ocasión me llevaron en esa fecha al balneario y no fue precisamente para meterme a nadar, porque era prácticamente imposible y hasta peligroso para un niño de 9 años. 

Mi abuela solía decir que la gente no debía bañarse en ese día porque se corría el riesgo de convertirse en Sirena, cosa que es ¡totalmente falsa!, pero que era una manera de mantenernos a raya y no insistir en que nos llevaran al balneario, de igual forma se decía que no debías decir groserías o pegarle a nadie porque Dios te castigaba y te convertías en Judas o peor aún, se te secaba la mano, y ¿quién quería que se le secara la mano? ¡Pues Nadie! 

Puede sonar exagerado pero creo que de esa manera los padres se hacían respetar, como niños no éramos tan maleducados como son los chamacos de hoy, se ha perdido tantas buenas costumbres y se han fomentado tantas malas mañas. 

De esa manera es como recuerdo que se vivía la Semana Santa en mi pueblo, en Tlapanalá, me perdí varios años después al estar fuera de la comunidad por cuestiones de estudio y ahora de trabajo-como a muchos nos ha pasado que tenemos que buscar la vida fuera de-, ahora que estoy de vuelta, que ya no   soy tan intermitente, me doy cuenta que muchas cosas que solían ser buenas se han quedado en el recuerdo.

No digo que la manera de llevar éstas festividades religiosas sea mala, si no que siento se ha perdido ese fervor, esas ganas de los propios vecinos de organizarse y actuar por un bien común. 

Bien es cierto que el fenómeno de la migración nos obligó a muchos a salir y al menos la mayoría de la gente de mi edad, está fuera y los muchachos de ahora como que de pronto traen más flojera, nacieron con el celular y la tecnología en las manos que los hace ir apartándose poco a poco de las tradiciones, incluso llegan a negar su lugar de procedencia. 
Ahora que es más frecuente verme deambular por las calles del pueblo, mucha gente ni me conoce ni la conozco, tengo que preguntar a mi abuela para saber quienes son, sobre todo por quienes son menores que yo, escasoz 3 o 4 compañeros de mi generación  escolar son a quienes frecuento, los demás están en Estados Unidos. 

Muchas veces se pueden hacer más y mejores cosas pero a uno o dos nos cuesta mucho, se avanza pero lento.

Y bien espero que hayan recordado un poco sobre como era antes, claro aquellos que como yo son nacidos en los 80, 90 o anteriores, y ojalá que para aquellos que son del 2000 a la fecha les haya servido para imaginar estas mismas fechas pero hace ya mínimo 10 años. 

Agradezco a todos por seguir nuestras redes sociales, por todos los "likes" a las fotos que con mucho cariño les comparto, y gracias también por tomarse la molestia de leer este blog, que si les agradó solo pido lo compartan para que más paisanos evoquen recuerdos de  "como era antes". Gracias.


Comentarios

Entradas populares