El Tercer Piso

Las visitas a casa de mi abuela siempre son de lo mejor, sobre todo en estas fechas que son de festejo de día de muertos, mucha hojaldra, mucho mole, muchos tamales, mucha fruta, mucho de todo. Las abuelas siempre son consentidoras sobre todo con los nietos, en mi caso ya solo tengo a mi abuela paterna y a pesar de que tiene más nietos, siento que soy su consentido. Cada visita que hago a su casa me hace sentir nuevamente como niño, puedo comer y descansar sin que nadie me moleste, a menos que se encuentren mis sobrinos, con ellos no hay calma alguna en ningún lugar. Para las abuelas siempre somos sus niños, tengo la impresión de que mi abuela no sabe la edad que tengo, o no la recuerda, o no quiere recordarla, y así está perfecto para mí, ser el nieto más pequeño tiene sus ventajas.

Hace poco mi amiga Tania  me preguntó si ya me encontraba en el "Tercer Piso", a lo cual contesté con cierto temor, que no, que aún faltaban unos meses, pero esos meses transcurrieron muy pronto, el tiempo suele ser muy cruel, me parece que últimamente los años pasan más rápido, como que los calendarios traen menos fechas. Cuando era niño recuerdo que se me hacía eterna la llegada de Navidad y ahora parece que fue hace poco cuando estaba tomando ponche y abriendo aguinaldos. Puedo decir que estoy ya a nada de llegarle al "Tercer Piso", esa edad que de pronto tiene tantas expectativas, llegar a los 30 ya no sé si es un triunfo o un pesar, es cuando los niños te llaman "señor" y te enojas porque no estás tan viejo, y cuando los compañeros de trabajo o los cuarentones te llaman "chamaco" inexperto, escuintle, y también te enojas porque no lo eres.

Llegar a los 30 es cambiar la manera en que se ve la vida, digo, igual desde los 25 ya lo empiezas a hacer, pues cumplir 25 significa que ya te echaste un 1/4 de siglo, viéndolo así ya pesa ¿no?, ya no eres tan chaval, ya pintas para "ruco". En la década de los 20´s te destrampas, te desatas, te quieres comer al mundo y como no si a los 22 estás terminando la Universidad y empieza tu vida laboral, donde ya tienes un sueldo y puedes hacer con él ¡lo que quieras! -bueno siempre y cuando no te hayas casado, o peor aún si ya tienes hijos, ahí si, tu sueldo se va todo a la mierda, es decir, en comprar pañales- sales con los amigos, las idas al antro, te compras tu carro, o te buscas un cuate con carro, o si no, total están los taxis el punto es rumbear como dicen mis amigos paisas, en los 20´s andas de rompecorazones o de corazón roto, pa´l caso es igual andas chillando, las salidas al bar son constantes, de echo hasta se te da por buscar el calendario de eventos para el mes, te avientas tours antreros, etc., etc., ¡Ay, los 20´s! que bellos son (fueron).

Creo que yo me predispuse y desde hace dos años ya me angustiaba pensar llegar al tercer piso, es que imagínate, ya no sé si contar progresivamente: 29, 30, 31... o de manera decreciente 30, 29, 28, por aquello de la esperanza de vida, ya no se si voy o ya vengo. Uno empieza a madurar aún más, o será ¿podrirse? espero que no, digo empiezo a sentir que las fiestas ya no son prioridad, que las desveladas ya pesan, siento que ahora será mas difícil visitar a mi abuelo materno, porque seguramente ya perdió la esperanza de que me case, será más común escuchar preguntas estúpidas de los tíos, como: "¿y la novia?", "como que ya estás grande", "a tu edad ya tenía a tu primo", "¿no te piensas casar?", etc., la presión familiar y social es dura y la crítica es rara, si te casas joven no te bajan de chamaco baboso calenturiento, si te casas grande que ¿pues que pensabas? y así por el estilo. Ahora recuerdo que mi abuelo me preguntó mi edad, y al saberla me dijo: "tu ya no te casaste, porque si no te casas antes de los 25 ya no te casarás, se vuelve uno más codo, más egoísta, quiere uno todo y ya no quieres compartir". Y tiene razón, ahora es muy difícil pensar en compartir. 

Me gusta haber nacido en 1985, cuando conozco a alguien nacido en el 84 me alegro de ser más joven, sufro si conozco a algún nacido en el 86 o peor aún en el 87 y que de pronto han echo más cosas a su edad que yo, pero saben, al menos los que conozco se ven más viejos que yo, no sé, pero siento que los del 85 tenemos algo, un no se qué que nos mantiene jóvenes, no es por echarme flores pero me dicen que parezco de 25 y hay otros ejemplos amigos míos del mismo año que no aparentan su edad, y pobres de los 87 esos si la vida los ha tratado mal, esos  si ya parecen de 30 y más, están todos apedrados. Ok, no aplica en todos, es solo la envidia por ser 2 años más jóvenes.

Llegar a los 30 es pensar en consolidar el plan de vida (si es que alguna vez lo tuvimos), implica trabajar más duro, si somos empleados, toca ya pensar en ascender o bien hacerse de algún negocito para tener una entrada extra, toca ya sentar cabeza, decidir -si aún no la hecho-, entre seguir soltero, casarse o en caso contrario divorciarse, si tener uno, dos o ningún hijo, pensar en departamento pequeño o casa más grande, seguir con el mismo carro o ya cambiarlo, toca pensar si viajar más o bajar las millas, si regresar al gym o comer más, si seguir buscando al amor de tu vida o ya de plano ni insistir, que llegue cuando quiera, si es que un día va a llegar si no resignarnos a ser los tíos y tías solterones, consentidores, exitosos y codiciados

En fin, por hoy los dejo, aquí me bajo, el elevador ya está llegando al piso 30. Ya casi abre sus puertas y huele a festejo ¡luego les cuento que tal me va!, de igual forma ¡aquí los espero, algún día llegarán!

¡Hasta pronto!


Comentarios

  1. Me encantó!!!!! Siiii yo también soy del 85 y muchas de las cosas que comentas me vienen como anillo al dedo. Eso de lo que sucede en los 20's me hizo reir :D creo que lograste que viajara al pasado, bellos tiempos. Muy bien Leo, muy bien dicho, los del 85 somos especiales :D

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